En la evolución de la diabetes, las complicaciones más frecuentes son la afectación de nervios y arterias
Ambas alteraciones tienen especial repercusión en los pies, aumentando la frecuencia de producción de erosiones, pinchazos, cortes, quemaduras… que si no se cuidan se convierten en úlceras, facilitan la infección y pueden llevar a la gangrena y a la necesidad de amputaciones.

Cuidado del pie del paciente con diabetes
Para evitar la aparición de úlceras, lesiones, infecciones en los pies es muy importante que el paciente diabético mantenga un buen control de la misma:
• Control de la glucemia, tomando correctamente el tratamiento.
• Dieta equilibrada y adecuada al estado de salud del diabético.
• Ejercicio físico adecuado al estado de salud de la persona con diabetes-
• Llevar un buen control de la tensión arterial y de los niveles de lípidos en sangre;
• No fumar ni consumir alcohol u otras drogas.
Además es esencial cuidar diariamente los pies, revisándolos para vigilar si aparecen heridas, rozaduras, ampollas o grietas. Para la revisión diaria se aconseja realizarla con buena iluminación natural e inspeccionando bien todas las zonas de la planta y de los espacios interdigitales con la ayuda de un espejo. Se debe de acudir al médico o a su enfermera en caso de que aparezcan lesiones, cambios de color, dolor o hinchazón en los pies.