Los cuatro síntomas básicos son: la fiebre, la cefalea, el malestar general y los síntomas respiratorios, siendo muy característico su comienzo brusco.
Otros síntomas de gripe incluyen:
• tos seca.
• dolor de garganta.
• secreción o congestión nasal.
• dolores musculares.
• también síntomas digestivos, como náusea, vómito y diarrea, pero son más comunes en los niños que en los adultos.

En los pacientes con problemas crónicos, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, asma, insuficiencia renal o hepática, generalmente provoca un agravamiento de su enfermedad, siendo una causa de aumento de la mortalidad en estos pacientes durante el periodo gripal

¿Cómo se propaga la gripe?
Los virus de la gripe se transmiten de persona a persona a través de gotitas de secreciones respiratorias que se lanzan al ambiente al toser y al estornudar.

¿Cómo se puede prevenir la gripe?
La mejor manera es vacunándose todos los años en otoño.

Para disminuir la transmisión entre personas, se aconsejan una serie de medidas de higiene:
• Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando se tose o se estornuda, tirando el pañuelo después de usarlo.
• Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar.
• Evitar acercarse a personas que estén enfermas.
• No tocarse los ojos, la nariz ni la boca para evitar transmitirse los virus con las manos.
• El paciente con gripe debe de quedarse en casa y no ir al trabajo, la escuela o centros públicos para evitar transmitir la gripe y que otros enfermen.

¿Cómo se trata la gripe?
Las medidas básicas en el tratamiento de la gripe son el reposo en cama, la toma de abundantes líquidos, en especial infusiones y zumos naturales.
SIEMPRE se debe de dejar de fumar y no beber bebidas alcohólicas.
Además, suelen ser de ayuda los tratamientos sintomáticos: como antipiréticos para la fiebre o anticongestivos para la congestión nasal.